En Guatemala, un pastor evangélico ha publicado un libro con el título “En honor al Espíritu Santo”. La duda que surge es si debe decirse “en honor a” o “en honor de”.
Según el DPD, cuando “en honor” significa ‘como homejane a alguien o a algo’, “el complemento que expresa la persona o cosa homenajeada va introducido por la preposición de: «En honor de tan distinguido huésped, se organizaron grandes festejos» (Leyva Piñata [Méx. 1984]); aunque es menos recomendable, también puede usarse la preposición a: «El festín en honor a nuestro gordito y feliz soberano se celebraba en una gran jaima» (Vicent Balada [Esp. 1987])”.
Por otra parte, cuando honor “significa ‘en atención, o por respeto, a alguien o algo’, se usan indistintamente ambas preposiciones: «Don Luis Ortiz, quien en honor a sus anfitriones no lloró» (LTena Renglones [Esp. 1979]); «En honor de la verdad, jamás he sido dado a lisonjas» (Chávez Batallador [Méx. 1986]).” (DPD).
Me parece que en el caso del libro mencionado, se está usando honor en el primer sentido, y por lo tanto es preferible decir “En honor del Espíritu Santo”.

