
Mar 7, 2011
Por Rosa Mendoza de Hernández
Buenos días y buen día son locuciones interjectivas o formulaicas usadas en los saludos y despedidas.
La NGLE no se pronuncia a favor ni de una ni de otra fórmula sino que se limita a indicar que ambas son utilizadas con diferente extensión en los países hispanohablantes. En tal sentido, dice que la variante buen día, que era la forma leonesa tradicional, ya no se usa en el español europeo, mientras que la misma es frecuente en el español de México, Centroamérica y el área rioplatense. En Chile está en desuso pero en Perú está en auge. En Puerto Rico y otros países antillanos se prefiere buenos días para los saludos y buen día para las despedidas. (2507)

Oct 23, 2010
La expresión latina que se utiliza para designar “el estado actual de las cosas” es “statu quo”, y no “status quo”.
El Diccionario Panhispánico de Dudas nos aclara que “statuo quo”
Se emplea como locución nominal masculina con el sentido de ‘estado de un asunto o cuestión en un momento determinado’: «¿Cómo es posible que usted haya osado romper el statu quo tan difícilmente establecido entre las comunidades y los propietarios?» (Scorza Tumba [Perú 1988]). Es invariable en plural (→ plural, 1k): los statu quo. No es correcta la forma status quo.
¿Por qué no es correcto “status quo”, si está en nominativo? Posiblemente se deba a que la expresión incluye, implícitamente, la preposición “in”, que rige ablativo. De hecho, el origen de esta expresión se encuentra en la frase “in statu quo ante bellum” (literalmente: “en – el estado – en el que – antes de – la guerra”).
Otro detalle: no se dice “statu kúo”, sino “statu kuó”.

Dec 5, 2009
Mario Salazar me escribe:
Muchas personas usan la frase “hoy por hoy” para referirse al presente. ¿Es correcto?. Yo pienso que “hoy” es “hoy”, y no es necesario decir esa frase, aunque el diccionario Larousse Manual Ilustrado, lo admita. Puede ser que alguien venga diciendo luego “mañana por mañana”.
Aunque en sentido estricto tiene razón, hay que tomar el cuenta que la lengua española –como cualquier otra lengua natural– admite locuciones que no nos parecen del todo “lógicas”, pero que se usan para dar mayor énfasis al pensamiento, o para tratar de capturar el sentimiento. La lengua, como medio de expresión de las personas, tiene que arreglárselas para expresar muchas cosas a la vez: pensamientos, sentimientos, intuiciones, recuerdos, imágenes… Pensemos, por ejemplo, en la frase “no hay nadie”: en sentido estricto –lógico– debería ser “no hay alguien”, o “hay nadie”, pero en español eso “no suena bien”. ¿Y qué me dicen de nuestro “¡eso sí que no!”. Lo usamos al hablar y en el lenguaje literario, y no está mal. Es una forma de afirmar “es cierto que no voy a permitir tal cosa”, o que definitivamente eso no es admisible.
Algo semejante sucede con el “hoy por hoy”. El DRAE lo admite:
1. loc. adv. U. para dar a entender que algo es o sucede ahora de cierto modo, pero puede cambiar más adelante.