
Oct 8, 2009
Otro falso amigo: ‘bizarro’ no significa lo mismo que ‘bizarre’.
Nuestro ‘bizarro’ viene del italiano ‘bizarro’ (iracundo), y significa “valiente, esforzado”, o bien “generoso, espléndido”.
El inglés ‘bizarre’, aunque también procede de la misma palabra italiana, llegó a significar en “extravagante, extravagante, estrafalario, raro”.
Sería un incorrección, por lo tanto, decir que alguien es una persona bizarra, si quiere dar a entender que es extravagante o rara. Propiamente hablando, estaría diciendo que es una persona valiente o generosa.

Oct 7, 2009
Yo creía que si tengo el riesgo de que me asalten esta tarde, existe la posibilidad de que me asalten. Pero tanta insistencia en poner “riesgos potenciales” o “peligros potenciales” me hace dudar. Si dicen “riesgos potenciales” será porque hay “riesgos actuales”. Lo que me pregunto es cuál será la diferencia entre un riesgo o un peligro “potencial” y uno actual. ¿Será que en los “potenciales” la posibilidad de que ocurran sea remota, mientras en los “actuales” es real? Poco me importa a mí, sin embargo, saber si el riesgo de que me asalten es real o es solamente potencial; lo que sé es que existe el riesgo.
Digo lo anterior porque veo con preocupación que algunas personas están copiando del inglés la expresión “potential risk” o “potential danger” como “riesgo potencial” o “peligro potencial”, sin darse cuenta de que en español tanto “riesgo” como “peligro” llevan implícita la idea de posibilidad.
Lean, por ejemplo, estas frases, tomadas de un texto traducido; quítenles la palabrita “potencial” y verán que el significado no cambia:
“ni él ni su equipo de dirección habían comprendido del todo los riesgos potenciales de la empresa en este campo”; “no se hacía mención alguna del riesgo potencial de filtración de productos tóxicos”; “pensaba que debía advertir a la comunidad local del peligro potencial”.

Sep 28, 2009
Una columnista escribía hoy: “Pero siendo honesta, lo que más me asusta es la posibilidad, nada lejana, de que nos veamos nosotros los guatemaltecos en los mismos trapos de cucaracha”. ¿No habrá querido decir “siendo sincera”?
Creo que nuestra columnista está confundiendo la honestidad con la sinceridad, por influjo del inglés. En efecto, “to be honest”, en inglés, significa “ser sincero”, mientras que para nosotros, “ser honesto” significa ser “decente o decoroso; recatado, pudoroso; razonable, justo; probo, recto, honrado”.

Sep 26, 2009
Un falso amigo muy frecuente: ‘asumir’, en lugar de ‘suponer’. Algunas personas, por influencia del inglés, dicen, por ejemplo: “asumamos que eso es cierto”, cuando en español lo correcto sería decir: “supongamos que eso es cierto”. ‘Asumir’, en español, significa
1. tr. Atraer a sí, tomar para sí.
2. tr. Hacerse cargo, responsabilizarse de algo, aceptarlo.
3. tr. Adquirir, tomar una forma mayor.

Sep 23, 2009
Bajaba de mi casa a la ciudad y me di cuenta de que las calles de la zona 10 estaban mojadas y los baches llenos de agua. Y pensé: “odio cuando las calles están mojadas”. En ese momento, mi conciencia lingüística se despertó y me advirtió: “lo que acabas de decir ofende al genio del idioma”.
En efecto: en español decimos “no me gusta cuando…”, “detesto cuando…”, “me disgusta que…”, “me molesta que…”, “no me agrada que…” o “me siento mal cuando…”, pero no “odio cuando…”. ‘Odiar’ es un verbo transitivo: odiamos personas o cosas, y podemos odiar a alguien cuando hace tal o cual cosa, pero no es castellano sino inglés decir simplemente “odio cuando” (¿A quién o qué odio cuando…?). Es una traducción literal del “I hate when…”. Sí podemos utilizar un verbo en infinitivo después de la forma personal, como en la oración “odio decir esto, pero caí en un anglicismo”.
De todas formas, ese “odio” no suena muy castellano. El genio de nuestro idioma dirige preferentemente el sentimiento de odio hacia las personas, pues odiar conlleva desear el mal. De manera que, aunque me pese que se haya terminado nuestro veranito, no puedo odiar el clima ni las calles, pues no les puedo desear ningún mal. No debí haber dicho –o pensado– “odio cuando las calles están mojadas”, sino “detesto las calles mojadas”.

Sep 20, 2009
A las segundas partes o continuaciones de las películas se les llama hoy “secuelas”. Pero esto es claramente un error, porque ‘secuela’ en español significa: “1. f. Consecuencia o resulta de algo. 2. f. Trastorno o lesión que queda tras la curación de una enfermedad o un traumatismo, y que es consecuencia de ellos” (DRAE).
El error procede de pensar que la palabra inglesa ‘sequel’, significa lo misma que ‘secuela’. ´Sequel’, al introducirse al español como ‘secuela’, viene a ser un falso amigo, porque en inglés significa “una obra literaria o cinematográfica completa en sí misma, que es la continuación narrativa de una obra previa”.
Cuando alguien dice “las secuelas de Harry Potter”, a mí se me vienen a la mente las pesadillas que esa película me causó.

Sep 19, 2009
Iba esta mañana camino a una reunión escuchando por Radio Faro una hermosa melodía del Próximo Oriente. Me trajo recuerdos de Jerusalén, San Juan de Acre… Es fascinante el Oriente.
Fíjense que he dicho el Oriente Próximo, que es como se decía antes, y no el Medio Oriente, como se dice ahora por culpa de los periodistas. Decíamos Oriente Próximo por oposición o en contraste con el Lejano Oriente (China, India). ‘Medio Oriente’, por supuesto, es una traducción de Middle East, que no sé de dónde sacaron los ingleses, pero que para mí no tiene sentido. Si el Oriente abarcara de Siria a China, el ‘Medio Oriente’ sería Tajikistán o algún país de esos, ¿no es cierto?
Algo parecido sucede con la Media Luna musulmana. Yo veo un cuarto creciente. Los franceses, me parece, llaman a la Media Luna Roja (el equivalente de nuestra Cruz Roja), “Croissant Rouge” (Creciente Roja), con más sentido.

Sep 19, 2009
Hace poco estaba escribiendo instrucciones para un examen, y tuve la tentación de escribir: “copie la frase en griego y péguela en el espacio en blanco”. Algo no me sonaba bien. ¡Claro! Es un calco de la expresión inglesa. En español, decimos simplemente “copie la frase”: como cuando éramos niños, la maestra nos decía: “copien en sus cuadernos lo que está escrito en el pizarrón”. Nuestro concepto de copiar implicar ‘pegar’; no importa que lo hagamos con la computadora. Cuando “copy-pasteamos” (como dicen algunos bárbaros) estamos, de hecho, duplicando algo. El caso es distinto si lo que se nos pide hacer es “cortar y pegar”. De cualquier manera, creo que debemos apegarnos a nuestro simple “copiar” y evitar esos calcos tan espantosos.
El colmo de los colmos: oí a alguien decir alguna vez: “deleteá eso”, por “borrá eso”. Si hubiera aprendido lo que decía Catón, “delenda est Carthago!”, sabría que la palabra inglesa ‘delete’ viene del latín ‘deleo’ (yo aniquilo, destruyo, borro). De ahí viene el adjetivo castellano ‘deletéreo’, algo destructivo.